Act 4 Me

Your Choice To Give Is Their Chance to Achieve

Compartiendo Casos Reales

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Andrés

241_107El 16 de junio de 2003 nació mi cuarto hijo Andrés. Al principio todo parecía normal como cualquier familia feliz, yo empecé a notar retrasos en su desarrollo. Acudí a mi médico preocupada pero este me dijo que no tenía de que preocuparme que seguramente yo lo estaba consintiendo mucho y que seguramente era porque pasaba mucho tiempo en brazos.
Cuando Andrés cumplió 7 meses de edad, empezó a tener a lo largo del día constantes convulsiones. En ese momento confirme que yo tenía razón, el no estaba bien. Fue entonces cuando supimos que había tenido un infarto cerebral y que por consiguiente Andrés había perdido todo el lado izquierdo de su cerebro. Fue también diagnosticado con una enfermedad llamada Síndrome de West, un tipo de epilepsia.
En ese momento, nos sentimos devastados porque los médicos nos dijeron que no estaban seguros de lo que Andrés sería capaz de lograr. No sabían si iba a poder caminar o simplemente a hablar. Por consecuencia a su lesión su vista también había sido afectada.
La única esperanza que nos dieron fue que a través de la terapia, trataríamos de enseñar al otro lado del cerebro lo que él había perdido para así tratar de compensarlo. Nunca se atrevieron a decirnos lo que él iba a poder lograr. Teníamos miedo de su futuro pero desde ese día, tuvimos algo de esperanza. Nos centramos en darle toda la terapia que pudimos brindarle. El tomó 5 horas al día de terapia, además de otras actividades en la casa que le ayudó a estimularse. Hubo que enseñarle todo desde como masticar, tragar, gatear, hablar, etc.,
Hoy a sus 6 años de edad, Andrés puede comer, hablar, socializar y correr. A pesar de que aún está luchando con sus ataques convulsivos y tiene un retraso considerable en su desarrollo, Andrés tiene una vida normal. Es un niño feliz. Estamos convencidos de que todo su progreso se debe a la terapia que pudimos ofrecerle y estamos muy agradecidos por ser capaces de darle lo que necesitaba. No sería lo que es hoy sin el acceso a las terapias que pudimos darle. Y aunque esto es un trabajo diario que requiere mucho sacrificio, la esperanza que el mejore, siempre está ahí.
Nuestra historia y experiencia es lo que me inspiró a crear y a ser parte de Act4Me, ya que no todo el mundo es capaz de darles a sus hijos lo que realmente necesitan. Los tratamientos son muy caros y los seguros no siempre cubren la gran cantidad de horas que los niños necesitan para su tratamiento. Vamos a ayudar a familias a darles a sus hijos lo que necesitan, darles la oportunidad de desarrollarse. Queremos hacer una diferencia en muchas vidas, dándoles la oportunidad para progresar. La mejor satisfacción que puedas tener, es ver una sonrisa en uno de estos niños especiales. Está en nuestras manos. ¡Actúemos!!!!
“YOUR CHOICE TO GIVE, IS MY CHANCE TO ACHIEVE”

Martha Poulat, Founder, Act4Me

Leonardo

Estimados Act4Me,

A mi hijo Leonardo le diagnosticaron autismo cuando tenía 3 años. Hasta entonces, nuestra situación financiera y la falta de seguro médico nunca nos permitieron brindarle el tratamiento necesario. Desde que comenzó a recibir sus terapias, estamos muy contentos de ver el progreso que ha realizado. Leonardo está comenzando a comunicarse con frases cortas, sigue instrucciones simples y ha podido comenzar a ir al baño y a vestirse solo. También ha podido interactuar un poco más con sus amigos. Aunque vemos su progreso, somos muy conscientes de que necesitamos trabajar todos los días para evitar su retroceso. Leonardo aún necesita trabajar muy duro en la terapia para mejorar su concentración, aumentar su desarrollo, alcanzar hitos del desarrollo y también controlar sus frustraciones. Leonardo es un niño muy feliz que ama la música y le gusta pintar y jugar con arena o cremas.
Gracias Act4Me por darle una oportunidad a mi hijo y por toda la ayuda que le están brindando a mi angelito.

Sinceramente,

Claudia Paredes

Cecilia

CeciEl 30 de marzo de 1999, un pequeño ángel nació para cambiar la vida de muchos seres humanos que han ayudado a ser quien es hoy y en lo que ella se convertirá en el futuro. Tuvo que aprender a pelear antes de que incluso tuviera su primera respiración. Todo ocurrió mientras yo tenía 23 semanas de embarazo, sufría de preeclampsia severa y a los doctores no les quedó más remedio que el bebé ya naciera. Su oportunidad de supervivencia se estimó en un 20%. Cecilia nació, y su batalla comenzó. Ella no tenía al principio latido en el corazón. Fue llevada al NICU los próximos siete meses, tiempo durante el cual Cecilia tuvo importantes y recurrentes complicaciones y cirugías múltiples. Se trataba de una montaña rusa emocional de la familia, yendo  de un paso adelante a tres pasos hacia atrás. Dejándola en la noche después de tener un buen día, al día siguiente ir a visitar para saber que había tomado un giro hacia lo peor. Ser informado por los médicos en tres ocasiones diferentes a considerar llevar a cabo una autopsia porque no creían que iba a pasar la noche. Después de todo este tiempo, por fin iba a ser enviada a casa para estar con sus hermanos y compartir con su familia. Cecilia llegó a casa con una cánula nasal de oxígeno, una sonda de alimentación y un monitor de apnea. Inmediatamente después de su salida del NICU, Cecilia comenzó a recibir terapias para ayudarla con su retraso en el desarrollo. Al principio, Cecilia reunió los requisitos para el Programa de Intervención Temprana y fue capaz de recibir todo lo que necesitaba. Cuando cumplió 3 años y el Programa de Intervención Temprana llegó a su fin, tuvo que ser trasladada al sistema de educación pública. A continuación se nos dijo que nuestro seguro de salud no cubría terapia de lenguaje, la más necesaria para Cecilia. Empezamos a pagar la terapia de manera privada ya que pudimos ver el progreso que estaba logrando, pero después de unas cuantas sesiones, no pudimos seguir pagando más. Como estuvo dos años sin recibir terapia de lenguaje nos dimos cuenta de que estaba dando pasos hacia atrás. Debido a un cambio en nuestro seguro, Cecilia pudo recibir la terapia de nuevo y con visitas ilimitadas. Ella comenzó a progresar a un ritmo constante y era capaz de comunicarse y razonar mejor con los demás. Estaba aprendiendo a ser más independiente. De repente, cuando todo estaba en marcha, tuvo mononucleosis y el virus se fue a los ojos y por lo tanto requirió de una serie de cirugías. Ella continuó la terapia y con técnicas de expresión diferentes, Cecilia fue capaz de tragar mejor y tener una mejor pronunciación, lo que le permitió  comunicarse mejor y expresar sus necesidades. Entonces, la compañía de seguros comenzó a hacer cambios en la cobertura y decidieron que como no era una enfermedad cerebral o no tenía un tumor cerebral iban a suspender su tratamiento. Así que todo el progreso de Cecilia, sus hitos en el desarrollo y las posibilidades de llegar a ser independiente fueron interrumpidos una vez más por una industria de seguros que no entiende nuestras necesidades. ¿Cómo podemos esperar que los niños que son mentalmente discapacitados sean capaces de funcionar, al menos parcialmente, sin la ayuda de la terapia, en el complicado mundo de hoy? Hoy en día, Cecilia tiene 11 años y tiene el deseo de conquistar el mundo.

Por favor, abran sus corazones, abran sus ojos y ayúdenos en la lucha por el derecho de estos niños a tener una vida mejor.

Miriam Santana

David
Estimado Act4Me,

Act4Me nos ayudó cuando David estaba pasando por una enfermedad repentina casi devastadora. Queríamos agradecerles por el apoyo que nos brindaron para nuestro hijo David, quien desde temprana edad, siempre enfrentó desafíos. En primaria, David era más lento que sus compañeros y tenía dificultades para aprender. Como resultado, sus compañeros lo aislaron y lo ridiculizaron. David se volvió muy reservado y le costaba mucho expresarse con los demás. David es humilde y amoroso y nunca se queja de nada. Siempre ve lo bueno en los demás y merece la oportunidad de aprender a expresarse socialmente para poder mejorar su capacidad de desarrollar relaciones. Mi sueño es hacer correr la voz a muchas personas de lo noble que es la causa de Act4Me porque creo que mejorar la calidad de vida de los niños con enfermedades incurables a través de la posibilidad de recibir terapia, hace una gran diferencia en muchas vidas.
¡Gracias Act4Me … por hacer una diferencia en la nuestra!

Miriam Collada-Myers

Jack

IMG_0713Mi nombre es Arlene Weissberg, soy la madre de Jack, quien cumplió cinco años en septiembre de 2009. Jack fue diagnosticado con autismo cuando cumplió dos años. Cuando Jack tenía año y medio, nos dimos cuenta que el no tenía  ningún tipo de comunicación alguna con la familia por eso lo llevamos a un centro para hacerle una evaluación. Debido a su temprana edad, Jack pudo recibir a través del programa “servicios de intervención temprana” de nuestro plan de seguro todo tipo de terapias necesarias  hasta cumplir los tres años de edad. Lamentablemente cuando Jack llevaba ya casi un año y medio en terapia y apenas estaba empezando a aprender a como manejar ciertas situaciones, como la alimentación, el habla y la comunicación esta ayuda terminó. Creo que es increíble que los padres tengan que elegir entre pagarle a su hijo el tratamiento necesario para su desarrollo o pagar por las necesidades de su familia. Es realmente una frustración tener que hipotecar nuestras casas, llenar todas las tarjetas de crédito o pedir préstamos  con el fin de poder pagar miles de dólares al año en terapias. En nuestro sistema económico, necesitamos mucha ayuda ya que estos niños especiales realmente se benefician y logran progresos evidentes cuando reciben las terapias que necesitan. Si no reciben el tratamiento completo, ellos retroceden y pierden las habilidades por las que habían trabajado tan duro para alcanzar. Esto no está bien, esto es inhumano. Necesitamos la ayuda de todos y esperamos que ésta llegue a tantas personas como podamos.

Arlene Weissberg

Priscilla

Estimado Act4Me,

El Programa CCDH me recomendó contactar a Act4Me y aplicar a una beca para terapia de lenguaje. Soy madre soltera, mi hija se llama Priscilla González. Tiene 10 años y es una niña especial que necesita terapia de lenguaje. A través de los años ha sido muy difícil para mi obtener las terapias que mi hija necesita porque el seguro médico no cubre ese tipo de terapia. Y yo no puedo pagarlas. Por lo general después de una sesión de terapia, hay un período de espera de un año y después de ese año, es necesario ir a una lista de espera que podría tomar uno, dos o más años para tener otra oportunidad. Con la situación económica actual, el gobierno local ha reducido muchos programas que solían ofrecer terapias para niños especiales. Aprecio enormemente que pude obtener terapia de lenguaje para mi hija a través de Act4Me.

Quiero agradecerles a usted y a su personal por ayudar a mi hija a través del programa de becas a tener una mejor oportunidad en la vida.

Sinceramente,

Mercedes F. Mejia

Sebastian

Sebastian es un niño vibrante y feliz de 3 años con parálisis cerebral. Durante las primeras semanas después de su nacimiento, sufrió una hemorragia de grado 4 en ambos ventrículos del cerebro que requirió cirugía en el cerebro. El personal médico nos dijo que Sebastian nunca podría hablar, caminar o ser funcional. El les ha demostrado que estaban equivocados en muchos aspectos. Sebastian quiere hacer todo.

A pesar de sus siete cirugías, Sebastian ha estado recibiendo terapias físicas, ocupacionales y de lenguaje 3 veces por semana. Ahora usa un andador que lo ayuda a moverse y el cual tomó más de siete meses obtener la aprobación de nuestro seguro. Desde entonces, hemos estado luchando contra el pago de inyecciones que podrían mejorar la plasticidad en sus piernas para ayudarlo a aprender a caminar. Los regalos se dan por sentado todos los días, pero Sebastian no nos permitirá aceptar esto, porque cada día que pasa y todo lo él que hace es un regalo. Sebastian es un luchador que se niega a renunciar.

La mamá de Sebastian.